El podólogo es aquel trata los problemas del pie, y se ocupa de su cuidado y de su relación con el resto del cuerpo.
Es un profesional autónomo, en contraposición a otros profesionales sanitarios como enfermeros y fisioterapeutas, que administran tratamiento siempre bajo prescripción médica. El podólogo diagnostica, prescribe y trata sin que sea necesario que tenga que intervenir nadie para ejercer su actividad podológica.
Es conveniente saber que si va a visitar al podólogo ya bien sea por consulta rutinaria, como si es su primera vez, tenga en cuenta:
- Evite acudir a la consulta con esmalte o laca de uñas.
- Comunique (aunque el profesional se lo preguntará) si toma o ha estado tomando recientemente alguna medicación.
- De la misma manera que le comunica si ha tomado alguna medicación coméntele si padece algún tipo de alergia o enfermedad como la diabetes.
- No se corte las uñas los días previos a la consulta.
- Evite echarse cremas hidratantes u otras lociones a menos que sea imprescindible.
- Acuda a la consulta con el calzado que utiliza habitualmente.
- Si el podólogo le ha dicho que debe hacerle un estudio para realizarle unas plantillas, o usted va a la consulta con esa intención, acuda con pantalón corto de chándal o bañador, ya que si hay que realizar un estudio biomecánico del pie, sera conveniente que vea sus piernas además de sus pies.